A este capítulo le llamo:
¿Y si intentamos cosas viejas?

Esta semana me he quedado pensando — todos hemos escuchado a alguien decir que debemos intentar cosas nuevas, pero ¿y si intentamos cosas que ya hicimos? Con las que en algún momento conectamos, quizás hasta nos encantaron, y luego por x o y razón dejaron de existir en nuestras vidas.

¿Qué pasa si volviendo un ratito al pasado recordamos cosas que amábamos? ¿Qué pasa si con más edad, experiencia y capacidades podemos tomar esas cosas que en su momento no funcionaron — o que sí lo hicieron pero la vida te llevó a abandonar — y las intentamos una vez más, con más madurez, un enfoque diferente?

Me he regalado la oportunidad de reintentar cosas que antes me llenaban de mucha alegría. Sin tanta presión, sin estrés, sin que todo sea tan planificado, sin que se sienta como una obligación más.

Cosas que he retomado:

  • Leer fantasía — la autoayuda definitivamente no fué lo mío

  • Tomar fotos

  • Escribir — un hobby que probé hace muchísimos años cuando se escribían fanfics en foros

  • Ver y disfrutar el béisbol, que por si han estado bajo una piedra estos días y no lo saben VENEZUELA ES CAMPEÓN MUNDIAL!!!!

  • Darle salida a mi yo creativa que se sentía atrapada en el Corporate Baddie Job

Cosas que quiero retomar:

  • Hacer yoga o algún tipo de ejercicio

  • Ir a más parques nuevos los domingos de ciclovía

  • Ver pelis y series — la verdad es que últimamente nada me ha llamado la atención

Creo que hacer las cosas porque te hacen feliz — y no con el fin de monetizarlas — nos conecta con algo mucho más grande, el simple sentimiento de crear. Últimamente nos conformamos con ser solo consumidores, como lo descubrí hace mucho tiempo viendo la película de Tinker Bell: las hadas artesanas necesitan crear, experimentar, fracasar e intentar de nuevo.

¿Cuántas hadas artesanas estan leyendo esto, que se mueren por crear y no saben por dónde comenzar? Desde mi experiencia: solo empieza. Nunca será lo suficientemente bueno, lo suficientemente gracioso ni lo suficientemente pulido. Estar lista es una decisión, no un momento específico en el espacio-tiempo.

Me complace decirles que por fin decidí estar lista y espero que me acompañen en este viaje de redescubrimiento.